Oscar On miércoles, 13 de octubre de 2010

El viajero se acerco a aquel grupo de canteros y pregunta al primero: ¿Qué estás haciendo? Y le responde: Ya ves aquí sudando como idiota y esperando que sean las ocho para irme a mi casa. Al segundo le pregunta: ¿Qué es lo que haces tú? Y le responde: yo estoy ganándome mi pan y el de mis hijos. Y le pregunta al tercero ¿Qué es lo que estás haciendo? Y le responde: yo estoy haciendo una catedral.
Me he quedado pensando en esta vieja historia ya que nosotros no hacemos lo que físicamente hacen nuestras manos sino lo que nos encamina a hacer el corazón. Y es así como en el caso de los tres canteros convierten este pica piedras mutuo en sudor, en pan y en eternidad. Habría que reivindicar mucho más el sentido de las cosas que las cosas mismas. Toda nuestra civilización incita a la facilidad, la mediocridad. Un genio quiso promover la lectura con un grotesco lema: “Un libro ayuda a triunfar” y pues a mi Lope de Vega nunca me ayudo a triunfar más bien me ayudo a ser feliz a entender al mundo y la vida, a sugerirme gozo de una vida más honda. Es mejor apreciar los logros interiores que estar cada día conociéndome mejor o estirando mi alma. Si todos los humanos amasen en serio sus tareas por pequeños que sean el mundo cambiaria.
Si la gente amase sin preguntarse si su amor es agradecido, si los políticos hicieran bien su oficio de servidores, despreocupándose de las próximas elecciones, si el escritor luchara por expresarse plenamente, despreocupándose del éxito y los aplausos, etc si todo eso pasase ya no tendríamos motivos para quejarnos de lo mal que va el mundo porque tres mil millones de hombres orgullosos de lo que hacen habrían vuelto habitable la tierra.

Oscar On martes, 28 de septiembre de 2010

La lectura nos habla sobre la igualdad de géneros y que en esta sociedad todavía se sigue viendo a la mujer como que marginada, como alejada de estas cosas cuando todos tenemos los mismos derechos y obligaciones en nuestro mismo entorno y comenzar a tomar a la mujer con más importancia y enaltecer lo que es ya que todos somos iguales.

Oscar On

El asunto de la igualdad entre el hombre y la mujer no está ni mucho menos zanjado, en muchos puestos las mujeres ocupan un puesto secundario, por que en parte algunos y algunas de los que defienden la igualdad de derechos de la mujer se han empeñado en mantener dos posturas poco afortunadas que son:
Hacer tabla rasa entre el hombre y la mujer, confundir igualdad con uniformidad. Hay que admitir que hombre y mujer son iguales en dignidad, en derechos, en oportunidades que debe recibir, en la consideración como seres humanos, etc.
El segundo error es consecuencia del anterior ya que por no profundizar y avanzar en la comprensión de esta igualdad, diferenciación, el discurso del cierto “feminismo” se ha vuelto reiterativo. Junto a igualdades que hombres y mujeres deben tener, tenemos que saber admitir la existencia de una feminidad y la existencia de una masculinidad. Al hombre le gusta ser masculino y a la mujer le gusta que sean reconocidas como muy femeninas.
Lo cierto es que las mujeres han estado marginadas y sometidas, y aun lo siguen estando en buena medida, pero la solución no la conseguiremos si no admitimos, junto a la igualdad la diferencia en cualidades, y negar esto es cerrar los ojos ante la verdad.

Oscar On lunes, 20 de septiembre de 2010

Cuando miramos a las personas muy detenidamente nos fijamos en todos sus defectos hasta el mas mínimos, somos muy críticos en ese sentido, tenemos que aceptar a la gente tal y como es y bueno siempre y cuando cuenten con defectos que sean buenos ya que lo contrario podría dañarnos a nosotros mismo, esta lectura da a entender los defectos de cada persona y lo que se puede hacer para mejorarlos y aceptarnos como somos no por nuestros defectos, por lo que somos.

Oscar On

En este mundo no hay nadie sin defectos, ahí un proverbio latino que dice que el que desee un caballo sin defectos que marche a pie. Efectivamente si excluimos a Jesús de todos los hombres y las mujeres tenemos defectos eso se puede percibir con todos los que nos rodean también hay que aprender a aceptar a las personas como son pero tampoco quiero decir con esto que tenemos que aceptar sus defectos malos y que me digan “yo soy así”. Tenemos que ser sinceros con nosotros mismos mirarnos en un espejo y enfrentar nuestros defectos, esto no será nada fácil, nuestros amigos no nos lo dicen por no hacernos sentir mal, en cambio nuestros enemigos estarán felices de que eso defectos persistan. El hombre tiene que ser humilde y sensato. Entre los hombres suele suceder tres etapas: la primera es el enamoramiento que no deja ver los defectos del otro, la segunda en la que ya los defectos se ven y nos preguntamos si es que estamos bien con esa pareja o no y la tercera que es cuando se ven solo los defectos de uno en la que multiplicamos la mota en el ojo ajeno. Lógicamente por este camino se va mucho más derecho a la felicidad, porque todo hombre, al sentirse comprendido en sus fallos y valorado en sus virtudes, tiene muchas más capacidad para superarse.

Oscar On sábado, 18 de septiembre de 2010

Esta lectura habla sobre la esperanza que tenemos nosotros hacia nosotros mismos y hacia los demas, ya que no podemos exiguir lo mismo sin dar el ejemplo a aquello que queremos demostrar por medio de la esperanza, para que los demas la tengan.

Oscar On

Hoy me llega precisamente una carta de una amiga que me dice que el único pecado de ella es la desesperanza, y se pregunta ¿Qué moral puede inculcar a sus hijos que se hacen mayores al lado de la violencia y de la permisiva total? ¿Cómo puede dar lo que no se tiene? puede dar amor pero el amor esperanzado es menos amor.
¿Y qué hacer? ¿Tirar la toalla y hundirnos en el pesimismo y la desesperanza?
Es por esto que yo creo que contra la desesperanza no hay mas medicina que una buena decisión. El día que nos muramos tal vez el mundo siga siendo un asco, pero lo será, gracias a nosotros.

amigos

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